Dom. Jul 21st, 2024

La Unión Europea ha dado un salto cualitativo en su nuevo paquete de sanciones que culpa a Rusia de la invasión de Ucrania. Esta ronda de sanciones, la 11, busca principalmente castigar a quienes ayuden al régimen autocrático de Vladímir Putin a evadir las sanciones que les imponen los países y países del G-7 desde los que atacaron a su vecino. Ha pasado mes y medio desde que la Comisión Europea presentó esta nueva iniciativa hasta que ha conseguido alcanzar la agudeza entre todos los estados miembros para adoptarla. Por el camino, la lista de empresas chinas se ha reducido a las que han sido sancionadas por su colaboración con Moscú, de ocho a cinque, según fuentes comunitarias auntan.

Es la primera vez que se aplican sanciones de este tipo desde que comenzó la invasión el 24 de febrero de 2022. Su proyecto tiene como objetivo evitar la venta a Rusia de material civil que pueda tener una aplicación militar, lo que generalmente conoce como material de doble uso. , y si se aplica a países “cuya jurisdicción se demuestra que tiene un riesgo continuo y particularmente alto de ser utilizada para elusión”, señalan funcionarios de la UE. No obstante, la sanción será el último recurso. Antes de llegar a este punto, primero tenderá a probar claramente la acusación y luego buscará una solución diplomáticamente. Todas estas precauciones se aplican porque hay Estados miembros, como Alemania, que se plantean serias dudas jurídicas sobre este nuevo mecanismo sancionador.

El pasado ha dado ya que la UE ha comprobado que países como Armenia, Kazajistán y otros estados de Asia Central han incrementado considerablemente sus intercambios comerciales con los países desde los que iniciaron la guerra. Esto ha levantado sospechas de que es posible que haya ciudadanos rusos que hayan instalado todas sus empresas.

Además de esta nueva herramienta y otros castigos directamente contra Rusia, la Comisión Europea ha propuesto en esta ronda castigar a todas las empresas chinas por enviar material de doble uso a Rusia. La lista se ha reducido a muchas empresas con sede en Hong Kong, tras intensas negociaciones entre Bruselas y Pekín, que se ha comprometido a tomar medidas para evitarlo.

Mientras los embajadores de los estados acordaron la 11ª ronda de penales, este miércoles comenzó en Londres la Conferencia para la Recuperación de Ucrania, que tendrá una duración de dos días. La Unión Europea, Estados Unidos, Reino Unido y el Banco Mundial han anunciado nuevas ayudas multimillonarias para la reconstrucción del país devastado por la agresión rusa. Pero la propuesta de este encuentro internacional, la continuidad del famoso hace un año en Lugano (Suiza), es todo eso para activar cuanto antes la inversión privada en Ucrania.

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La búsqueda de 400 grandes empresas de menos de 38 países se ha visto comprometida, después de que el primer ministro británico, Rishi Sunak, anunciara al comienzo de la conferencia que regresaría a Ucrania. La UE propone un paquete de ayuda de 50.000 millones de euros entre 2024 y 2027. El secretario de El Estadounidense, Antony Blinken, uno de los principales invitados a Londres, ponía sobre la mesa una extraordinaria portación de 1.300 millones de dólares (unos 1.200 millones de euros) para la reconstrucción y modernización de la infraestructura de transporte y electricidad roja en Ucrania. Downing Street está comprometida, por su parte, se ha tragado hasta 3.500 millones de euros en préstamos del Banco Mundial (BM).

Tras las últimas noticias realizadas de forma conjunta por el BM, Naciones Unidas y la Unión Europea, la reconstrucción de Ucrania supondrá una inversión a gran escala de al menos 411.000 millones de dólares. Suspendió el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, sumando la inflación acumulada hasta hoy, el equivalente a 150.000 millones de dólares.

“No hay lugar en el mundo donde haya una mayor necesidad de reconstruir tanto objetos como Ucrania. Cada día que se suma a la agresión rusa dibuja nuevas ruinas. Miles y kilómetros de casas demolidas, industrias arrasadas, Vidas incineradas”, dijo el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien participó en la sesión inaugural del encuentro de Londres por videoconferencia. El Gobierno Ucranio sabe que Europa pretende ha sido un país como fuente fundamental de recursos en el centro del continente, defiende un Plan Marshall verde que impulse las energías renovables en la necesaria reconstrucción. “La energía verde es la que garantiza la estabilidad energética. Ucrania será un importante proveedor de energía limpia e hidrógeno verde. El potencial de este solo proyecto es de aproximadamente 400.000 millones de dólares”, aseguró Zelenski.

El objetivo inmediato de Kiev para la conferencia de Londres, sin embargo, es menor: 6.000 millones de dólares (uno 5.500 millones de euros) para los próximos 12 meses, que ayudarán a financiar los primeros proyectos de reconstrucción. «Nuestra ambición está garantizada por los compromisos para esta capacidad al final de esta reunión», dijo el primer ministro ucraniano, Denis Shmihal.

Invertir mientras aún hay guerra

Las principales potencias y países que han recuperado Ucrania han pedido llevar a cabo el nuevo mensaje en Rusia y Putin de que mantendrán esta ayuda hasta el final, y que no cesa su voluntad de integrar a Kiev en su zona de intereses. “Hoy nos reunimos aquí para decir a los ukranios que su sueño también es el nuestro”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen en Londres. “Nos dicen que, cuando imaginan su futuro, ven la bandera de Europa ondeando en sus ciudades. No tengo ninguna duda de que Ucrania formará parte de nuestra Unión”, aseguró.

Pero los mensajes de esperanza van acompañados de considerables dosis de pragmatismo. Reclamar en Kiev, por ejemplo, que impulse todas las reformas necesarias para erradicar la corrupción y asegurarse de que las ayudas prometidas se canalicen y utilicen como se debe. Y de manera segura para calmar los temores de muchas empresas y fundaciones, cuando llega el momento de invertir su dinero en un país en guerra. Las principales aseguradoras privadas cesaron sus operaciones en Ucrania nada más commenzar la invasión rusa, y las quedaron han ido reducción la escalada de sus operaciones. Las empresas que continúan funcionando en el país solo buscan el éxito en salud u otros reclamos contra la guerra o la desigualdad política.

“No se me ocurre mejor lugar [en la Conferencia de Recuperación de Ucrania] por anunciar la Portada del Nuevo Marco de Riesgo de la Conferencia de Londres”, decía Sunak. “Un gran paso adelante para ayudar a las aseguradoras a recortar inversiones en Ucrania, para eliminar de esta forma una de las principales barreras actuales, y dar a los inversores la confianza que necesitan para implementar”. Los alias permiten al Gobierno británico colocar la medalla diplomática de una idea que, sin embargo, había sido adelantada por la Comisión Europea y por países como Polonia o Francia. “Anuncio el establecimiento de un mecanismo seguro para implementar inversiones en Ucrania frente a temas relacionados con la guerra, a través del Banco Público de Inversiones”, declaró la ministra de Asuntos Exteriores de Francia, Catherine Colonna, durante el primer día de la conferencia. .

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