El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se encuentra bajo investigación por un posible fraude fiscal y contrabando, después de que se descubriera en su despacho de Madrid una caja fuerte que contenía un centenar de joyas valoradas en 1,3 millones de euros. A este proceso se añade otra pesquisa previa abierta en su contra por presunto tráfico de influencias.
El caso, bajo la supervisión del juez José Luis Calama de la Audiencia Nacional, se originó el pasado 19 de mayo durante un registro policial efectuado en las oficinas del exmandatario. Entre las piezas de mayor valor resaltaba un collar de diamantes y esmeraldas procedente de Zambia, valorado en 278.000 euros. De acuerdo con las autoridades, Zapatero no ha acreditado ni la procedencia lícita ni el pago de los aranceles e impuestos correspondientes.
Contestación y comparecencia ante el tribunal
El equipo de Zapatero asegura que las joyas provienen de herencias familiares y viajes realizados durante su trayectoria, y que su valor real no supera los 50.000 euros, versión que discrepa con las tasaciones judiciales. En su próxima declaración, prevista para la siguiente semana, Zapatero deberá explicar estas discrepancias y responder preguntas relacionadas con un caso paralelo de presunta intermediación en la inyección de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra, aprobada por el Gobierno español de Pedro Sánchez.
Este desarrollo marca un hito, convirtiendo a Zapatero en el primer expresidente español que enfrenta acusaciones por corrupción, un caso que pone a prueba a la justicia en España y a la confianza pública en sus instituciones.

