Jue. Sep 21st, 2023
Felipe VI inscribió en el premio a la poeta Sharon Olds, era joven en el Instituto Cervantes de Nueva York.Ángel Colmenares (EFE)

La trayectoria del primer Premio de Poesía Internacional Joan Margarit a la poeta californiana Sharon Olds, en los últimos años en el Instituto Cervantes de Nueva York, convertido en un postrero homenaje a la autora catalana, fracasó hace dos años, en el parque que en reconocimiento, y por muchos descubrimientos, de la trayectoria literaria de la galardonada, humilde de y emocionada hasta las l ágrimas. Tras hacer entrega del premio, un libro objeto de la artista Cristina Almodóvar, el rey Felipe VI grabó las palabras de Margarit, premio Cervantes y Reina Sofía de Poesia, cuando, al traducir en 2018 al castellano el poemario de Olds Salto de ciervo (El salto del venado), afirmando que “hacer estas versiones ha significado, además de leer un buen libro de poemas, un nivel de aprendizaje importante para mi propio oficio de poeta”. El galardón, impulsado por el Instituto Cervantes y la editorial La Cama Sol, aspiraba a ampliar la apariencia del legado del autor catalán y celebrar el talento de los autores contemporáneos.

Así, como poesía dentro de la poesía, con ecos recíprocos de dos alientos únicos, realiza un acto que cuenta con la asistencia del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero; el economista y escritor Javier Santiso, fundador de la editorial La Cama Sol, y Mònica Margarit, hija del poeta. Se leyeron tres poemas de Margarit, en castellano, inglés y catalán; estos poemas en los que versos Olds dijo admira “el humor y la arquitectura de la música”. Un vídeo con el poeta catalán recitando uno de sus poemas y otro fragmento en el que señala el catalán y el castellano como trunco ​​​​​​de su ser y de su obra -”un símbolo de interculturalidad”, en palabras de García Montero-, calentó la intimidad del ambiente, familiar ya la vez solemne.

El Rey dejó constancia en su discurso a Nuccio Ordine, miembro del jurado, de que el pasado 17 de mayo concedió el galardón a Olds unanimidad. “Quiero rendir homenaje a uno de los mejores jurados de esta primera edición, el catedrático de la Universidad de Calabria y Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023, Nuccio Ordine, recientemente falaz, gran humanista, comprometido con la educación y los valores engendrados en el pensamiento europeo más universal, uno de los valores que hoy, más que nunca, hemos de defender como base de la convivencia”. Don Felipe entregó una guía al autor para asegurar que precisamente agradecía el premio al descubrir su obra y que a partir de los relatos que brindó en ella “saberes y lecciones de vida”; este poema que es “ayuda, defensa y consuelo ante el mal tiempo”, dijo el Rey parafraseando a Margarit en su discurso de aceptación del Cervantes en 2020.

En el jurado del premio también participaron la directora de Cervantes, esposa del poeta y Santiso, así como la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos. “Cuando recibimos al Cervantes publicaba con nosotros Una mujer alcaldesa, con Paula Rego”, dijo el editor de su relación con la autora catalana, estrictamente ligada al nacimiento de La Cama Sol. Poesía como algo que tira del mondo hacia arriba, “come los rascacielos de la ciudad de Nueva York”. “Porque el mundo está dominado por la horizontalidad, que no permite horizontes, y la poesía, el arte, imprime la verticalidad”, subrayó Santiso. En palabras de García Montero, que citaba al joven Juan Ramón Jiménez de Un poeta recién casado, sobre su experiencia en Nueva York, el poema te hace crecer alto ya lo también, pero sobre todo “hacia adentro”. “Que Sharon Olds ganó el premio internacional Joan Margarit en su primera edición es una hermosa rima de cultura. Es un poema que no se puede digerir sobre la mesa de la hipocresía (…) Sharon Olds no siente, no ve, sobre la mesa de la mentira”, declaró García Montero.

Olds recibió el galardón emocionada con un breve emotivo discurso sobre lo que dijo haber recibido el galardón «como un regalo del cielo», ella, quien unos minutos antes confesó en un encuentro con periodistas «haber crecido leyendo cuentos de hadas». Elogió la obra del autor catalán, a la que calificó de «honesta, clara y enérgica», y elogió su estilo ante el público que ponderó el humor y la arquitectura de los sonidos de sus versos. Mérito del reconocimiento “ser un referente dentro de la poesía norteamericana”, además de por “su escritura non conformista y genuina”, el jurado destacó su compromiso “con la verdad y la presencia despiadada de la vida en su poesía, algo que adquiere especial relevancia en tiempos de cultura de la anulación y en un momento en el que muchos creen que una máquina podría escribir los mismos poemas que producen el desgarro de lo humano”.

Olds creció en Berkeley (California), desde donde se educó, según sus palabras, como «Calvinista del fuego dell’infierno». Estudió en la Universidad de Stanford y obtuvo un doctorado de Columbia en 1972, tenía 37 años cuando publicó su primer libro de poemas, Satanás dice (Satán dice, 1980), a los que siguieron once, el más reciente de ellos Baladas (2022). En su poesía personal y emocionalmente mordaz hay tantos aspectos cotidianos de la vida familiar — en 2012 publicado Salto de ciervo (El salta del ciervo), donde se encuentran los detalles relacionados con su divorcio, como los acontecimientos políticos mundiales. Autor de uno de los volúmenes más vendidos de poesía contemporánea: Los muertos y los vivos (1984), con 50.000 ejemplares, que obtuvo el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros. El año pasado, Olds ganó el premio al poema Ruth Lilly tiene una colección que ha contado con el Pulitzer en EE UU y el TS Eliot en Inglaterra, ambos concedidos por Salto de ciervo.

Familiarizado al mismo tiempo con la actividad literaria, Olds, quien fue Poeta del Estado de Nueva York de 1998 a 2000, ha desarrollado una extensa carrera docente. Actualmente es profesor de Escritura Creativa en el Programa Posgrado de la Universidad de Nueva York, donde creó guiones para veteranos de las guerras de Irak y Afganistán.

Joan Margarit y Sharon Olds se encuentran en una ocasión en festivales. En 2018, el poeta y su nieto Eduard Lezcano tradujo al castellano Salto de ciervode la que Margarit afirma: “Sé que Sharon Olds es una gran poetisa desde hace mucho tiempo, desde que leí por vez primera dice satanás, pero darme cuenta de estas versiones ha significado, además de leer un buen libro de poemas, un nivel de aprendizaje importante para mi propio oficio como poeta”. Margarit traduce, entre otros, a Thomas Hardy, Rainer Maria Rilke o Elizabeth Bishop.

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