01
May
Cada vez me siento con más prevención frente a cualquier true crime. Diez años hace que comenzó la última ola del género —con la emisión de la estupenda primera temporada del podcast Serial— y yo ya siento cierto hartazgo, fruto de la repetición y devaluación de recursos, estructuras y temas. Distinto crimen, el mismo collar. A la vez creo que el género a menudo cae en el amarillismo que denuncia y encuentra a su audiencia apelando a los bajos instintos de magacín matinal que todos conocemos.Con el inevitable salto del género a la ficción, multiplico esa prevención. Escribía el otro…